Manuel de Falla
Danza Española No. 1 & 2
para Guitarra
Manuel de Falla
Danza Española No. 1 & 2
para Guitarra
- Formación Guitarra clásica
- Compositor Manuel de Falla
- Adaptador Luciano Lima
-
Dificultad
- Edición Partituras
- Editorial Les Productions d'Oz
- Nº de pedido DOZ4595
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Descripción de la:
El Homenaje pour le Tombeau de Claude Debussy de Manuel de Falla está considerado como una de las obras maestras de nuestro repertorio. Escrita en 1920, es la única obra del compositor concebida originalmente para guitarra. Nació de una invitación de Henri Pruniéres, director de la revista La Revue Musicale, que organizaba un número especial en homenaje a Claude Debussy, fallecido dos años antes. Como resultado, Falla escribió el ensayo Claude Debussy et l'Espagne, así como el Homenaje. Otros compositores también participaron en esta edición conmemorativa, como Bartók, Dukas, Malipiero, Ravel, Roussel, Satie, Schmitt y Stravinsky. En el primer ensayo, Falla comienza señalando que Debussy escribió música inspirada en España sin haber visitado nunca el país. Sin embargo, Debussy supo captar la esencia de los elementos culturales fundamentales de España. Al final de Homenaje, Falla cita La Soirée dans Grenade de Debussy, que es la segunda pieza de la obra para piano en tres movimientos Estampes (1903). Falla alaba el poder evocador de La Soirée, afirmando que en ella se retrata Andalucía, verdad sin autenticidad. Curiosamente, la ópera de Falla La Vida Breve presenta varios paralelismos con estos hechos. Compuesta poco después de Estampes, entre 1904 y 1905, con libreto de Carlos Fernández Shaw, explora el lenguaje local y el ambiente de Andalucía. Aunque Falla nunca había visitado Granada, decidió ambientar la historia allí. Al igual que Debussy, consiguió captar la esencia, la verdad, sin haber estado físicamente allí. La Vida Breve se estrenó en Francia, en Niza, en 1913, con un libreto francés adaptado por Paul Milliet. Su estreno oficial tuvo lugar el 7 de enero de 1914, en el Théâtre National de l'Opéra-Comique de París. En realidad, Falla incorporó una guitarra a la orquestación, donde aparece por primera vez acompañando a un cantante a modo de recitativo en el acto II. Unos meses más tarde, con el estallido de la Primera Guerra Mundial, Falla regresó a España. La Vida Breve se presentó finalmente en su patria el 14 de noviembre, en el Teatro de la Zarzuela de Madrid. En 1920, Manuel de Falla se trasladó a Granada, y la primera composición que escribió allí fue el Homenaje. El propio Falla era aficionado a adaptar sus composiciones a distintas formaciones. En 1921, arregló para piano el Homenaje pour le Tombeau de Claude Debussy. Años más tarde, esta pieza se incorporó a la suite orquestal Homenajes (1938-1939) como su segundo movimiento, À Claude Debussy (Elegía de la guitarra). Más allá de esta importante composición original, la presencia de Falla en el repertorio guitarrístico también está marcada por las transcripciones de sus obras orquestales. Entre ellas, Danza del Corregidor y Danza del Molinero del ballet El Sombrero de Tres Picos, transcritas para dos guitarras por Graciano Tarragó y para guitarra sola por Siegfried Behrend; Romance del Pescador y Canción del Fuego Fatuo de El amor Brujo, transcritas para guitarra sola por Miguel Llobet y también por Emilio Pujol; Cubana, Danza del Molinero, Pantomima y Danza Ritual del Fuego, transcritas para dos guitarras por Llobet; Siete Canciones Populares Españolas, para voz y guitarra, transcritas por Llobet (posteriormente retomadas en una transcripción de David Leisner). En este contexto, quizá la obra más emblemática de Falla sea la primera Danza Española de La Vida Breve, que se convirtió en piedra angular del canon del dúo de guitarras gracias a la célebre transcripción de Emilio Pujol. La Vida Breve es una ópera en dos actos y cuatro escenas, donde la Danza Española n. 1 aparece en la primera escena del Acto II. Su carácter punzante y melódico ha inspirado numerosas transcripciones, como las versiones para piano (1923) de Gustave Samazeuilh, violín y piano (1926) de Fritz Kreisler, y arpa (1943) de Marcel Grandjany, entre otras. La versión de Pujol para dos guitarras fue publicada por Max Eschig en 1957, aunque había sido grabada años antes, en 1932, por Pujol y Matilde Cuervas. A partir de ese momento, la Danza se consolidó gracias a las interpretaciones de dúos de renombre como Ida Presti y Alexandre Lagoya, Sérgio y Eduardo Abreu, Julian Bream y John Williams, Evangelos Assimakopoulos y Liza Zoe, y Paco de Lucía y Ramón de Algeciras. Como pieza solista, la Danza Española n. 1 ha sido transcrita e interpretada, aunque con menos frecuencia que la versión para dos guitarras. La Danza Española n. 2 aparece en la segunda escena del Acto II. A diferencia de la primera Danza, cuenta con cantantes que interpretan pasajes vocales. Aunque no goza del mismo nivel de reconocimiento que la Danza Española n. 1 y todavía no se ha asociado plenamente al universo de la guitarra, esta pieza contiene elementos que se adaptan bien a las seis cuerdas. Las presentes transcripciones se basan tanto en la versión para piano de Samazeuilh como en la partitura orquestal original. Con motivo del 150 aniversario de la muerte de Manuel de Falla, esta edición tiene un doble objetivo: por un lado, arrojar más luz sobre la Danza Española n. 2 y, por otro, consolidar la primera Danza en el repertorio de la guitarra solista.