An Eternal Journey
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Théo Schmitt
An Eternal Journey
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Théo Schmitt
An Eternal Journey

  • Formación Orquesta de viento
  • Compositor Théo Schmitt
  • Dificultad
    (Difícil)
  • Edición Partitura general y partichelas
  • Editorial Musikverlag Frank
  • Nº de pedido FRNK43861
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Descripción de la:

  • Publicado en: 01.01.2023
  • Duración: 12:00
  • Género: Música de concierto

Un viaje eterno es un homenaje musical a nuestro planeta Tierra, su belleza, su fuerza, su fragilidad y su equilibrio. La música se inspira en los cuatro elementos: agua, fuego, aire y tierra, y los sigue a través de cuatro cuadros diferentes: Rippling Water, Racing Flames, Shaping Clouds y Remembering Earth.

La pieza comienza con la atmósfera tranquila de un lago. La música ilustra su suave superficie, que gradualmente se vuelve ondulante. Las notas fluyen hasta alcanzar el majestuoso y melancólico tema principal de la pieza, que describe este frágil oasis de paz.

Después, una rápida transición conduce a la segunda imagen, inquieta e impredecible. Esta música imita la propagación de un incendio forestal alrededor del lago, las llamas danzan salvajes e incansables. El tema principal se distorsiona y se vuelve travieso y burlón.

Al final del movimiento, resuena de nuevo, gigantesco y dramático, como el fuego que envuelve el bosque. Bajo el calor de las llamas, el agua se convierte en vapor y vuela hacia el cielo para dar paso al tercer cuadro. Este movimiento simboliza el viento que juega con las nubes y cambia imperceptiblemente su forma. Los metales despliegan largos acordes como hojas humeantes, mientras las maderas se arremolinan a su alrededor. Bajo la influencia del viento, las nubes se condensan poco a poco en una enorme masa sonora que hace llover al final del movimiento. El agua vuelve a la tierra y comienza la cuarta y última imagen. Los primeros rayos representan las raíces y las semillas que yacen dormidas bajo la superficie del suelo. Despertadas por el agua penetrante y alimentadas por las cenizas fertilizantes del fuego, las semillas eclosionan, vuelven a la superficie y finalmente florecen, acompañadas por un triunfante himno a la vida. Gracias a la vegetación restaurada, el lago recupera su tranquilidad y los compases finales devuelven la atmósfera apacible del principio. El ciclo puede comenzar de nuevo. El viaje eterno continúa...